Montaje del paso de palio
Hasta mediados de los 50 el acceso desde la capilla al patio no era el que conocemos hoy. El acceso al patio una vez traspasada la puerta no era directo, existía un pequeño atrio techado que a través de un arco daba acceso de forma lateral al patio.
Este era el motivo por el cual el primitivo paso de palio se tenía que montar en el mismo patio debajo de un toldo.
No era esta la única anécdota que recuerda Fernando González de esos años; por aquel entonces el recorrido de la cofradía discurría por la calle Pacheco. Existía un balcón que impedía el paso del palio; el propietario del balcón, que era hermano de la cofradía mandaba desmontar el balcón días antes de la Semana Santa y lo ponía una vez que finalizaba esta.


